Todo sobre el bebe

Este sitio web ha sido desarrollado con la finalidad de compartir consejos, para ayudarla a prepararse y determinar qué es lo mejor para usted, para su bebé y para su familia. Cuando te enteras que vas ha tener un hijo, comienza una nueva etapa en tu vida, deseas que nada le falte a tu hijo. es por ello que queremos acompañarte en esta etapa de tu vida, mostrándote consejos y novedades.

De Interes

¿Cómo es el sueño del bebe desde la concepción hasta los 3 años?

Conforme el niño va creciendo, la forma en que duerme varía enormemente. A la forma en que duerme se le llama patrón del sueño. Debido a que ese patrón de sueño cambia durante el crecimiento, existe cierta confusión entre los padres y la familia sobre lo que debe considerarse como normal o anormal.

A partir de la gestación y hasta los tres primeros meses de edad, se presentan los cambios más drásticos. Antes de las 24 semanas de gestación, el feto muestra un patrón de inmadurez específico. A las 32 semanas de gestación, el patrón del sueño cambia y se vuelve más inestable. En ese período se aprecian movimientos rápidos en los ojos, movimientos del cuerpo y la respiración es irregular. Se combina con períodos “quietos” en donde no hay movimientos importantes.

A partir de las 38 semanas de vida, se pueden ordenar esos períodos en categorías: estadio de alerta (cuando se está despierto y que equivale a la vigilia), sueño no activo (sueño profundo y relajado) y sueño activo (movimientos oculares rápidos). Pero también existen períodos de sueño que no pueden clasificarse en alguna de las categorías anteriores o que son de transición, es decir, que es el paso de una a otra de las categorías.

La proporción de sueño en las diferentes etapas de la infancia es variable. A partir de las 30 semanas de gestación el sueño activo ocupa un 80% del tiempo total de sueño, éste disminuye después del nacimiento a un 50%, a partir de donde se aminora gradualmente hasta alcanzar, a los 2 años de edad, una proporción de alrededor del 23% y permanece así hasta la vejez.

Otro aspecto importante es que en el recién nacido se presenta una transición “invertida” en donde el sueño activo se presenta después de estar despierto (vigilia), al contrario de lo que ocurre a partir de los 3 meses de edad y durante el resto de la vida.

En los recién nacidos, se observa el chupeteo y los movimientos corporales, además de otras variables fisiológicas, que se tienen en cuenta para evaluar la cantidad y calidad del sueño. En el diagnóstico y evaluación el electroencefalograma es de gran ayuda, pues permite definir cuáles son las formas de sueño del niño y evaluar el grado de maduración cerebral.

¿Cómo cuidar el cabello del bebé?

La piel de los niños en sus primeros meses de vida es delicada y suave. El cuidado apropiado en el pelo es fundamental para determinar la salud y textura del cabello en un futuro. Aprenda cómo hacerlo y convierta este momento en una experiencia agradable para su hijo.

El pelo del bebé
Los especialistas determinan que lo niños desarrollan los folículos del pelo durante el sexto mes dentro del útero. De hecho, muchas mamás pueden apreciar durante la ecografía el crecimiento del cabello de sus hijos.

Al nacer, la cabeza del bebé está cubierta por una especie de pelusa que se va cayendo para ser reemplazada por un pelo definitivo, con mayor textura y más fuerte; por lo tanto, no es necesario cortárselo en los primeros meses.

Pedro Duarte, pediatra infantil, sostiene que “el pelo abundante o escaso es una cuestión que viene grabada genéticamente”, y afirma que “el número de pelos que usted tiene es el número que pelos que siempre va a tener”. Por lo tanto, una medida muy frecuente es afeitar la cabeza del pequeño para que salga más pelo.

Sin embargo, el doctor Duarte añade: “Pueda que le salga más grueso, pero lo puede rapar 40 veces y no le va a salir ni un pelo más”. Muchos expertos en el cuidado capilar, por su parte, afirman que no hay evidencia de que el cabello crezca con mayor volumen, sino que crece más rápido.

Cada bebé es diferente y esa es la razón por la cual unos nacen con mucho pelo, otros con poco y algunos casi calvos. Los niños de pelo oscuro por lo general tienen una cabellera abundante, mientras los rubios tienen menos y más delgado.

Sea cual sea el caso de su hijo, es importante que durante el primer año de vida le mantenga la cabeza limpia para estimular de manera saludable el crecimiento de cabello.

A la hora del baño
Establecer un buen hábito del baño desde temprana edad es clave para que el niño disfrute este momento, en cambio de que llore cada vez que se le mencione el tema. No importa si el bebé tiene poco o mucho pelo, durante el día acumula sudor y se hace necesario establecer un ritmo de higiene que incluye champú suave, especial para bebés, que evite la irritación en los ojos.

Cuando se trata de un recién nacido, expertos del Children’s Hospital, de California, recomiendan utilizar un poquito de champú y frotarlo suave en la cabeza del bebé, luego enjuagarle el cabello bajo el grifo a poca presión y agua tibia, evitando siempre que le caiga en la cara.

En algunos casos, los bebés lloran y protestan a la hora del baño; para distraerlo, háblele, cántele y masajee delicadamente su cabeza para que sienta que lo está consintiendo. Cuando el niño esté más grandecito y continué renuente a la lavada del pelo, convierta el momento en un divertido juego en el que le enseña al niño la textura de la espuma producida por el champú.

La llamada Costra Láctea
El cuero cabelludo de algunos bebés recién nacidos puede presentar una leve descamación, muy parecida a la caspa, debido a la grasa misma de la piel. El termino ‘costra láctea’ no tiene nada que ver con la alimentación del bebé, se le conoce de esta manera porque sólo se presenta en niños lactantes que todavía son influenciados por las hormonas transmitidas de la madre a través de la placenta, aumentando la producción de grasa en la piel de la cabeza.

  • Es algo normal, pero molesto, y muchas veces puede producir piquiña. Para evitarlo y mantener la piel del bebé bonita en esa área donde se acumula la grasa y el sudor, es aconsejable tener en cuenta los siguientes pasos: Cepillar suavemente la superficie después del baño, utilizando un cepillo especial para bebé, con cerdas delicadas.
  • Si la costra es muy dura, evite peinar al bebé con la intención de quitársela, puede provocar una irritación.
  • Hacer masajes aplicando aceite de almendras o vaselina durante algunos minutos y limpiar luego con una toalla delicada de algodón.
  • Posteriormente, lavar con cuidado la cabeza del bebé utilizando un champú o jabón especial para él, que no le produzca alergia.

Su Primer corte
Encuentre el momento ideal para cortar el pelo del niño; después del baño, por ejemplo, el bebé está más relajado.

Se pueden emparejar algunos mechones que estén largos y el flequillo para que no entre en sus ojos. Si lo prefiere, rápelo totalmente, pero esto no implica que le salga el pelo diferente. Sin embargo, es recomendable hacerlo cuando el niño presenta alguna dermatitis o alergia.

En caso de que haya decidido rapar al pequeño, procure evitarle pérdidas de calor corporal; por lo tanto, cómprele un gorrito que lo proteja del frío.

Para tener en cuenta

  • A la hora de escoger el champú, debe fijarse en que el producto sea especial para bebés, que no contenga sulfatos para evitar la irritación en los ojos del niño, en caso de que la espuma entre en sus ojos.
  • Si el niño tiene pelo abundante, es recomendable desenredarlo suavemente antes de lavarlo con champú; de esta manera, impedirá que aparezcan los molestos enredos y será más fácil peinarlo luego del baño.
  • Se debe tener especial cuidado con no presionar la fontanela del bebé.

Vía: abcdelbebe

Salud del bebé: Vacunación

¿Qué son las vacunas?
Las vacunas protegen al bebé de adquirir enfermedades que pueden resultar muy perjudiciales y a veces fatales. Conocer la lista de vacunas como recordar el momento de aplicarlas es muy importante y no en vano lo podrás ver todos los días en el envase de la leche cada vez que te sirvas un vaso.
Las vacunas están hechas a base de virus o bacterias atenuadas o muertas o por toxoides (toxinas que segregan los microbios), también atenuados. Estas sustancias son manipuladas para que no sean capaces de producir enfermedades, pero para que sí sirvan en nuestro cuerpo y que de esta forma nuestro sistema inmunológico pueda reconocer y neutralizar el ataque de los diferentes agentes infecciosos.
La vacunas también pueden estar hechas en base de virus o bacterias “sintéticas”, microorganismos artificiales que se desempeñan igual que los biológicos.

¿Cuáles son y cuándo deben aplicarse?
El calendario de vacunación puede variar de país en país pero en líneas generales las vacunas que se aplican son las mismas y a la misma edad. Los datos a continuación corresponden al Calendario Argentino de Vacunación y la Sociedad Argentina de Pediatría.

  • BCG (Antituberculosa).- Se aplica la primera dosis durante el 1er. mes de vida, un resfuerzo a los 6 años y un segundo resfuerzo a los 16 años. Protege contra la tuberculosis.
  • Anti hepatitis B.- Se aplica la primera dosis durante el 1er. mes de vida, la segunda dosis al 2do. mes, la tercera dosis en el 6to. mes. Protege contra la hepatitis B.
  • Sabin oral (Antipoliomielítica).- Se aplica la primera dosis al 2do. mes, la segunda dosis al 4to. mes y la tercera dosis al 6to. mes. Luego se aplica un primer refuerzo a los 18 meses y un segundo refuerzo a los 6 años. Protege contra la poliomielitis.
  • Cuádruple (DTP + Hib).- Se aplica la primera dosis al 2do. mes de vida, la segunda dosis al 4to. mes y la tercera dosis al 6to. mes de vida. Luego se aplica un refuerzo a los 18 meses. Protege contra la difteria, tétanos, pertusis (tos convulsa o coqueluche) y Haemophilus influenzae tipo B que provoca la meningitis bacteriana y neumonías severas.
  • Triple viral (SRP).- Se aplica la primera dosis a los 12 meses de vida, un refuerzo a los 6 años y a los 11 o 12 años. Protege contra el sarampión, rubéola y parotiditis (paperas).
  • Triple bacteriana (DTP).- Se aplica un refuerzo a los 6 años ya que las primeras dosis fueron dadas cuando se aplicó la vacuna cuádruple (DTP + Hib). Protege contra la difteria, tétanos, pertusis (tos convulsa o coqueluche).
  • Doble adultos (DTa).- Se aplica un refuerzo a los 16 años y cada 10 años de vida. Protege contra la difteria y tétanos.
  • Anti hepatitis A.- Se aplica la primera dosis a los 12 meses de vida y la segunda dosis a los 18 meses. En los casos de niños que no concurran a guarderías o jardines maternales, puede posponerse la vacunación hasta el inicio del jardín de infantes o del ingreso a la escuela primaria. Protege contra la Hepatitis A.
  • Doble viral (SR).- Se debe aplicar una dosis a mujeres en edad fértil durante el postparto o el postaborto inmediato. El objetivo es la prevención de rubéola y el control acelerado de la rubéola congénita.
  • Antisarampionosa.- En caso de epidemias de sarampión debe aplicarse una dosis a partir de los 6 meses de edad, independientemente de la triple viral.
  • Antitetánica.- Se deben aplicar dos dosis a mujeres embarazadas a partir del 5to. mes de embarazo, con un intervalo de 30 días y un refuerzo al año, continuando con dosis cada 10 años. Protege contra el tétanos.

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La Miopía Infantil

La miopia, el astigmatismo y la hipermetropia son los problemas oculares más comunes en los niños.

Según los especialistas, problemas oculares como la miopia, la hipermetropia, el estrabismo, u otros, afectan a más del 20% de los niños en edad escolar. Eso puede ser consecuencia del gran esfuerzo intelectual a que se ven sometidos los pequeños desde las edades más tempranas. La televisión, el ordenador, etc, son aparatos que exigen mucho del sistema visual del niño llegando a impidir, en algunos casos, su adecuado desarrollo.

Miopía: Los niños que sufren miopía se caracterizan por no ver correctamente los objetos que se encuentran lejos. Los niños suelen apretar los ojos para enfocar mejor. Aquellos que no usan gafas, normalmente, son más tímidos y despistados y prefieren actividades como la lectura, pintura o manualidades.

Hipermetropía: Es justo lo contrario de la miopía. Los afectados de hipermetropía tienen una percepción borrosa de los objetos cercanos. Es habitual que los niños, al forzar la vista, presenten dolor de ojos o cabeza, lagrimeo, y pestañeo frecuente. Generalmente, prefieren jugar al aire libre.

Astigmatismo: Una persona con astigmatismo percibe una visión deformada de las cosas, tanto de lejos como de cerca. Suele estar asociado a la miopía o a la hipermetropía presentando síntomas de ambas patologías.

Ambliopía u ojo vago: afecta a cuatro de cada cien niños en España. Consiste en la pérdida parcial de la visión en uno o en los dos ojos de un niño que no puede ser corregida con lentes. Puede corregirse cuando se detecta y se trata antes de los 7 años. Si no se procede antes de esa edad puede conllevar una gran pérdida de visión del ojo afectado, dado que éste no se desarrolla adecuadamente y, poco a poco, va dejando de trabajar, de estimularse, con lo que acaba perdiendo capacidad de visión. Esta patología ocular se presenta en la edad infantil, por lo que su detección precoz es fundamental para un tratamiento adecuado.

Estrabismo: El estrabismo es una pérdida de paralelismo de los ojos en donde cada uno de ellos mira en dirección diferente. Este defecto ocular supone un problema grave del sistema visual que debe ser evaluado inmediatamente por un especialista.

Los estudios señalan que aproximadamente un veinte por ciento de los niños necesitan de alguna corrección visual.

A la más mínima duda sobre si tu hijo tiene problemas de visión, consulte a un especialista. El estar atento a cualquier señal podrá ahorrarle problemas en el presente y en el futuro. Los especialistas recomiendan que el niño pase por una exploración ocular con alguna frecuencia. Lo ideal sería a cada dos o tres años, a partir de los 3 años de edad. Aunque el niño no se queje o presente señales de perturbaciones en su visión, la visita al médico es la mejor forma de prevenir posibles problemas mayores. Cuanto más temprano sea detectado el problema, más fácil será corregirlo. Los estudios señalan que aproximadamente un veinte por ciento de los niños necesitan de alguna corrección visual. Tu hijo puede ser uno de ellos. Por lo tanto más vale conocer algunos consejos que podrán ayudarte en este sentido.

Examen según la edad

La Academia Americana de Oftalmología (American Academy of Ophthalmology) afirma que la detección y el tratamiento tempranos de muchas enfermedades que ponen en peligro la vista pueden curar o disminuir la progresión de la pérdida de la vista. Tratándose de niños, la prevención es necesaria y debe ser realizada a través de los exámenes de rutina del ojo, para analizar la vista, y así evitar posibles traumatismos. Cuando nacen, los bebés ya son examinados en este sentido. Es aconsejable que los niños hagan su primer examen completo de los ojos a los tres años de edad. Un examen más profundo solo se hace antes de esta edad cuando existe alguna condición específica o antecedentes familiares de problemas de la vista. A partir de los cinco años de edad, es recomendable que haga exámenes para analizar la vista, una vez al año.

Los síntomas

El sentarse muy cerca de la televisión, quejarse constantemente de dolor de cabeza y de ojos cansados, escribir cada vez más con la cara coladita al papel, sentir dificultad de leer a distancia, comprimir los ojos para ver algo que está alejado, perder el interés por la lectura y los estudios, tener dificultad para correr y parecer torpe en los movimientos, y presentar excesivo lagrimeo y escozor en los ojos, son algunas señales con las que puedes identificar si existen problemas o no con los ojitos de tu niño o niña.

Además de estos síntomas relacionados a la conducta del niño, existen otros directamente relacionados a la apariencia como:

- cuando los ojos del bebé tiemblan o se desvian sin motivo alguno

- cuando los ojos no siguen la cara ni la voz de los padres

- cuando las pupilas de los ojos son demasiado grandes o pequeñas

- cuando las pupilas de los ojos no son escuras y sí opacas, como se tuviesen un filtro nublado

- cuando los ojos no se presentan alineados, y sí cruzados o volcados hacia fuera.

Visita al oculista

La primera visita al medico oftalmólogo debe ser realizada tan pronto sienta que es necesario. Listamos algunos motivos por los cuales debes llevar a tu hijo al oculista:

- cuando tu hijo parece que no ve bien. Emplea mucho esfuerzo para leer, para moverse, etc.

- cuando sospeche que la posición de los ojos de tu hijo no es correcta. Presenta desvios y sospechas de estrabismo.

- cuando existen antecedentes de alteraciones en la visión dentro de la familia.

- cuando tengan de 2 a 6 años para realizar una revisión completa, aunque no detecte nada anormal.

Es necesario conocer el desarrollo visual de cada niño, según la edad que tenga .

No hay duda de que la prevención es la mejor medida. Para eso, tanto los padres como los educadores deben estar con sus ?antenitas? puestas que les permitan observar y evaluar la visión de los niños. Es necesario conocer el desarrollo visual de cada niño, según la edad que tenga. Así se podrá detectar adecuadamente y a tiempo, cualquier problema.

En el primer año de vida

En este periodo de su vida, el bebé se interesa por los objetos de mucho contraste. Los de colores fuertes son los que le llaman más la atención. Y cosas que estén a mucha distancia no le atraen. Por esta razón es aconsejable que estimule la visión de tu hijo con:

- muñecos, mobiles, materiales, y juguetes de mucho contraste.

- combinaciones como el blanco y rojo o amarillo y marron.

- buena iluminación en su habitación.

- cambios de posición de su cuna para que el bebé note diferentes panoramas.

- habla con el bebé cuando entre en su habitación. Y que las visitas o familiares hagan lo mismo cuando se acerquen al bebé.

- posiciónate delante del bebé y una vez que sientas que él nota tu presencia, mueva tu cabeza para que el bebé acompañe tu cara con los ojos. Eso le dará más habilidad visual.

- mueva suavemente a una linterna para que el bebé siga su luz. O bien use una cajita de luz para proyectar luces diferentes en la cuna.

- cuando el bebé ya se siente, experimenta poner un pequeño espejo colgado en las laterales de la cuna. Seguro que le llamará la atención.

De uno a dos años

A esta edad empiezan la exploración de otros objetos que estén un poco más lejos. Es lo que va a estimular a tu bebé a gatear, caminar y correr. Bien como a coordinar ojo-mano. Lo que el bebé ve lo podrá tocar. Ya articulará juguetes, y se dará cuenta de las formas y del tamaño de los objetos. En este caso, estimula la visión de tu hijo:

- con juguetes de montar, de dados, de encajar y apretar, y que exijan una respuesta.

- poniendo objetos fuera de su alcance para que el bebé se esfuerze por cogerlo. Permita que él explore su alrededor, moviéndose libremente. Y a medida que va tocando los objetos, dígale el nombre respectivo. Eso le hará conciliar su visión con el lenguaje.

- Usando objetos de mucho contraste, con brillos, y con luz.

- jugando con pelotas para que el niño pueda observar el movimiento de ir y venir del balón y que le apetezca empujarla.

- utilizando juegos de cartas para que el bebé intente ponerlas en orden.

De tres a cinco años

Las habilidades de escritura y lectura son normalmente desarrolladas a partir de los 4 años. A esta edad el desarrollo visual es creciente. El niño usará su visión para leer y escribir, siguiendo visualmente de izquierda a derecha. Para ayudarle a que desarrolle aún más su visión es necesario que:

- le enseñe a seguir lineas en una pizarra o papel de arriba para abajo, de la izquierda a derecha, y en diagonal.

- estimula la relación conocimento y visión jugando con letras y números magnéticos

- amplía la memoria de tu niño jugando con él al juego de la memoria, o al juego de montar palabras y números.

- enséñale a mover sus ojos de izquierda a derecha para leer, poniendo el dedo del niño en cada palabra que leas.

- estimula a que el niño relacione objetos con sus nombres respectivos

- desarrolla la asociación de fotos con el objeto real

- ayúdale a coordinar ojo-mano y ojo-pie, jugando a la pelota, al globo, o con una raqueta.

- juega con él con un rompecabeza, cubos, puzzles, dominós, y blocos.

De cinco a ocho años
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El primer diente del bebé: Cuidados y prevención

Con la erupción del primer diente de leche, debe comenzar el cuidado bucal, para que el niño tenga una dentadura sana. Desde el momento en que hace aparición el primer diente del niño, la madre con un trozo de gasa enrollado en el dedo índice, debe limpiárselo después de la ingestión del tetero o de cualquier alimento, y a la vez limpiarle la lengua. Todo esto con el objeto de crear un buen hábito y proteger los dientes desde el mismo momento en que hacen su erupción. Esta conducta a seguir por parte de las madres, es lo que se denomina el punto de partida de la prevención en odontología.

La cronología de la erupción dentaria ( la llamada de “leche”) es la siguiente: desde los 5 a los 7 meses, salen los incisivos medio inferiores. A los 8 aparecen los incisivos medios superiores. A los 14 meses los incisivos laterales inferiores. De 14 a 18 meses los primeros molares. Es a los 20 meses cuando hacen erupción los caninos y a los 30 los segundos molares, completándose así, la llamada dentadura temporal o la de “leche”.

La misma esta constituida por 20 dientes hasta que el niño cumple los 6 años, pues será a esa edad, cuando hace su aparición el primer molar permanente, razón por la cual se le llama también el molar de los 6 años. Tendrá características diferentes a los de leche, entre otras cosas, porque es mayor, más voluminoso que los temporales y no se muda. Es de igual forma, de gran importancia para el desarrollo de los maxilares y para el perfecto enfilado de los dientes definitivos.

Con la salida de estos dientes de leche, se puede presentar algunos trastornos en el niño, tales como babeo intenso, picazón de las encías, lo que hace que el pequeño se lleve a la boca toda clase de objetos. Es por esta razón que todos los juguetes deben permanecer bien limpios.

El niño con la aparición de este primer diente, se muestra irritable, inquieto, pero por favor no culpe a la salida de los dientes, de las diarreas, la fiebre o el vómito. Cuando se presenta estos síntomas de inmediato deben llamar al medico. No se debe esperar mucho tiempo, porque puede ser tarde. No olvide, que los niños se deshidratan rápidamente, ya que pueden ser una infección causada por algún objeto contaminado que se llevo a la boca y puede ser el comienzo de la terrible gastroenteritis.

Cuidados Bucales

Quizá sea una costumbre heredada, el cepillarse los dientes al pararse de la cama para luego desayunar y quedarse con la boca llena de restos de alimentos, que son abono para los gérmenes productores de caries.

Lo aconsejable es que cuando el niño se levante haga una lavada antiséptica de boca y garganta por espacio de dos minutos. El cepillado debe hacerse después de comer, así sea pan y café, porque de esta manera la boca estará libre de residuos de alimentos y dispondrá de un mejor aliento.

Después del almuerzo, si no hay tiempo, puede hacerse un lavado enérgico que arrastre esas partículas que quedan después de comer. Pero una vez terminada la cena, la higiene debe ser hecha con mayor esmero, usando la ayuda del hilo dental.

Para que la higiene sea efectiva y con fines preventivos, es necesario en primer lugar que el cepillado sea correcto y oportuno. Tanto por las caras de los dientes que miran hacia las mejillas y parte interior de los labios, como por las caras que miran hacia el paladar y la lengua.

Para este fin, es necesario usar un cepillo corto, de cerdas suaves y parejas. La crema dental que más agrade y no olvidar ante todo los chequeos periódicos con el odontólogo, por lo menos una vez al año.

El Niño y El Odontólogo

Para llevar al niño al dentista, los padres no deben esperar que manifieste dolor. Esta relación odontólogo-niño debe empezar en buenas condiciones, para no inculcar en su mente los temores que puedan tener sobre este profesional.

No es conveniente que los padres les inspiren miedo al niño, porque es contraproducente, así como también deben evitar comentarios sobre experiencias desagradables en las consultas medicas y odontolígicas. Hable con toda normalidad, nunca haga un drama, ni le cuente a su hijo las situaciones desagradables que le han ocurrido en su visita al dentista.

Nunca lo amenace con llevarlo como castigo al dentista, por el contrario, trate que se sienta seguro y contento de ir a visitar a su mejor amigo. Cuando se encuentre en el consultorio, déjelo tranquilo, que se desenvuelva solo, que conteste las preguntas y solo intervenga cuando se le pidan.

No se inquiete si el niño llora estando en la consulta, recuerde que es una reacción normal antes de lograr confianza. Nunca engañe al niño diciéndole lo que le van o no a hacer. No lo averguence, o ridiculice en presencia de otras personas o compañeros de su misma edad, por su comportamiento en la consulta.

Pero ante de todo no debe olvidar que de la buena salud bucal, depende muchas veces el buen estado físico y mental de nuestros hijos, porque los problemas de la boca son también de salud y deben ser tratados como tales. Una boca descuidada, representa un serio peligro para la salud y hasta para la vida del niño.

“Cualquier duda que Ud tenga mamá no dude en dejarnos un mensaje y le ayudaremos con su problema que tenga, pero si la situación con su pequeño es muy grave no dude en consultar con su pediatra”

Vía: Embarazada

¿Qué es el sarpullido?

El sarpullido se origina por el calor y la humedad proveniente del sudor o el contacto con la orina obstruyen los conductos de las glándulas sudoríparas, con lo que dichos conductos se rompen originando esos puntitos pequeños, el sarpullido. Generalmente los encontramos en el área que está en contacto con el pañal, las axilas, los pliegues de piernas, brazos, cuello, etc. Algunas recomendaciones para evitar y/o solucionar los sarpullidos:

  • Bañar al bebé todos los días, no es necesario usar jabón a menos que esté realmente sucio. De ser necesario el uso de jabón prefiera los de PH ácido y evite los de PH alcalino.
  • No abrigar demás al bebé, vístalo de manera similar a usted, si usted siente calor, el bebé también lo sentirá. Prefiera prendas sueltas, livianas y de fibras naturales como algodón o lino, que son frescas al permitir la transpiración de la piel. Evite prendas sintéticas o de color (los tintes contienen químicos) porque obstaculizan la transpiración
  • Si puede usar pañales de tela, serán la mejor opción porque permiten la ventilación; si no es posible y usa pañales descartables, cámbielos con mayor regularidad para garantizar que la piel del bebé no esté húmeda y prefiera los que tienen la cubierta de un material parecido a la tela.
  • No aplicar cualquier ungüento a la piel del bebé, muchas creencias populares como alcohol, mentol, cremas para adultos y hasta la sávila (aloe) fuera de solucionar el problema, lo empeoran porque tapan los poros de la piel; lo mejor es bañar al bebé frecuentemente usando jabones de PH ácido, aplicar una loción de calamina.
  • Algunas veces las ropas de baño de lycra producen irritaciones, sumado a la arena de la playa la fricción será mayor y empeorará el sarpullido. De ser el caso, utilizar ropas de baño de algodón.

Los niños adictos a la televisión pierden la creatividad

Un informe de la Asociación Psicoanalítica Argentina indica que la pérdida de la capacidad creativa es un trastorno que suele afectar a los niños que son adictos a la televisión.

La pérdida de la capacidad creativa es un trastorno que suele afectar a los niños que son adictos a la televisión, según señala un informe de la Asociación Psicoanalítica Argentina (APA). El estudio denominado “Adictos a la imagen. Los bebés y la TV como baby sitter” hace hincapié en el rol del chico que pasa a mirar en lugar de ser mirado y el efecto hipnótico de la televisión.
Sara Zusman médica psicoanalista especialista en niños y adolescentes, destacó en el informe de APA que “hablarles regularmente a los bebés durante el primer año de vida tiene un profundo efecto positivo en el desarrollo de su cerebro y de su aptitud para aprender”. Por eso, destacó como un fenómeno que ocurre en la actualidad el que “haya padres que se valen de la TV como cuidadora de bebés muy pequeños, por el efecto hipnótico que ejerce sobre ellos y para conseguir que así no molesten”.

La especialista explicó que “la cantidad de percepciones a la que un niño pequeño se ve sometido a incorporar cuando se lo coloca frente a la TV es inmensa y lo fundamental; es que se transforma de este modo la función del cuidar porque el niño pasa a mirar en lugar de ser mirado”. Precisó que “los chicos aprenden a estar solos cuando pueden crear su espacio transicional, que es el origen de todas sus posibilidades creativas posteriores”.

Zusman señaló que “ese espacio se origina si el chico contó con un vínculo suficientemente bueno, a través de la palabra y del juego”. Consideró que “la palabra es un vínculo insustituible en la constitución del psiquismo infantil y no es necesario que quede cubierto con exclusividad por la madre biológica del niño”. “Lo fundamental es que la madre o sustitutos, además de responsables y cariñosos, hablen con el niño para que sienta su presencia”, agregó la psicoanalista.

Destacó que cuando la televisión está presente en cada instante del niño “la vida comienza a constituirse sobre la base de imágenes y son estímulos externos que no siempre son procesables y asimilables”. “Esos niños pierden capacidad creativa y en un futuro pueden tener grandes dificultades de conectarse con la palabra dicha o escrita”, alertó Zusman.

Insistió en que “los niños adictos a la televisión pueden llegar a tener dificultades escolares graves”. Explicó que “la pérdida de la capacidad creativa en el niño es la que genera el aburrimiento, que es un sentimiento cada vez más frecuente en nuestra cultura”. Señaló que “el aburrimiento aparece desde esta perspectiva como una forma de estar en el mundo”. Por eso, opinó “si las cosas se complican mucho en la vida del niño, esta extremada dependencia de estímulos externos puede transformarse en la base de otras dependencias aún más graves en como la drogadependencia y adicciones en general”.

Las madres adolescentes y jóvenes tienen más depresiones durante el embarazo

Realizaron 11 años de seguimiento a 176 familias de Londres
*.Sus hijos tienen más problemas emocionales
*.Su cociente intelectual también suele estar debajo de la mediaLas madres adolescentes y veinteañeras tienen más posibilidades de sufrir depresión durante el embarazo que las gestantes de más edad, según un estudio presentado en el congreso de la Sociedad Británica de Psicología.
*.El trabajo constató también que los hijos nacidos de madres de entre 16 y 22 años tienen más problemas emocionales y un coeficiente intelectual por debajo de la media.

Cerith Waters, investigador de la Universidad de Cardiff, a la luz de estos resultados subrayó la necesidad de atender desde las instituciones a las madres jóvenes.

Para llevar a cabo la investigación, se dividió a las familias objeto del estudio en tres grupos: 31 mujeres que fueron madres entre los 16 y los 19 años, 56 que lo fueron entre los 20 y los 22, y 89 que lo fueron entre los 23 y los 38. Periódicamente fueron sometidas a pruebas psiquiátricas y de capacidad intelectual y se comprobó que un 41,9% de las madres adolescentes sufrieron depresión pre-parto, frente al 35,7% de las madres veinteañeras y al 18 % de las madres de entre 23 y 38 años.

El estudio también reveló que el 19,4% de los hijos de madres adolescentes sufrían problemas emocionales al cumplir los 11 años, porcentaje que se situó en el 23,2% en el caso de los hijos de las madres veinteañeras y en el 9% en el caso de la madres mayores..

Beneficios de la Lecha Materna

Hoy sabemos gracias a estudios científicos que la leche materna es el mejor alimento que puede tener un bebé. Es normal que las madres por primera vez se pregunten si tienen la cantidad de leche suficiente, o si su leche es tan sana para su hijo como dicen, o muchas otros factores que le causan ansiedad lo cual no es sano para ella ni para la nueva personita que hay que alimentar.

La leche materna es la mejor opción por muchas razones, entre éstas podemos mencionar sus propiedades nutritivas e inmunológicas que protegen al niño de enfermedades y alergias a las que son muy sensibles en las edades tempranas. Pero además, la lactancia tiene un gran beneficio para la misma madre tanto en el nivel emocional o psíquico como en el fisiológico ya que reduce las posibilidades de que se desarrolle un cáncer de seno o de ovario, reduce las hemorragias, previene la osteoporosis e incluso combate la depresión postparto.

Es común que muchas mujeres dejen de lactar a sus bebés porque creen que ya no producen leche suficiente, sin embargo hoy se sabe que habrá más leche si se da de lactar más a menudo, a menos que verdaderamente el médico diagnostique la falta de leche.

El bebé debe recibir la leche cada vez que la demanade y esto se sabe que ocurre al menos unas diez o doce veces al día. El niño dará incluso señales de que tiene hambre como el llanto, el movimiento de succión en los labios, o cuando se chupa los deditos.

Una vez que el bebé ya come sólidos, puede seguir siendo amamantado hasta aproximadamente el año, lo que se recomienda para efectos de salud tanto de la madre como del niño, así como para el vínculo emocional que los unirá por siempre. Después del año, no es tan necesario mantener la lactancia, sin embargo no es perjudicial y puede mantenerse hasta que la madre y el niño lo deseen.

La leche de mamá tiene todo lo que el bebé necesita

  • Es tan buena que el bebé no necesita nada más. Ni agua, ni jugo, ni tecitos, etc.
  • Tiene todas las vitaminas, las grasas y las proteínas que necesita el bebé en cantidad exacta.
  • El bebé es más sano y tiene más defensas, previene las diarreas.
  • Es la vacuna para todas las enfermedades infectocontagiosas.
  • Se digiere bien y el bebé no se constipa.
  • Esta a la temperatura justa.
  • Crea un lazo de amor muy fuerte que protege al bebé tanto física como mentalmente.

“La mamá que amamanta debe descansar y alimentarse lo mejor posible. La lactancia es una de las experiencias más bellas que una madre pueda tener, por lo que no hay porque opacarla con preocupaciones extrañas, malinformandose o escuchando consejos que sólo te angustiarán más. Disfruta de este momento y haz que tu bebé lo disfrute también.”

¿Cómo puedo saber si mi hijo ve bien?

Los bebés perciben la luz desde recién nacidos. El pediatra puede constatar, desde la primera exploración, la integridad anatómica de los ojos, los reflejos pupilares y si existe desviación o alguna lesión congénita en los ojos.

Aunque los neonatos mantienen sus ojos cerrados la mayor parte del tiempo, pueden reaccionar ante la luz y fijar puntos contrastados. Se calcula que la agudeza visual de un recién nacido permite fijar objetos a un máximo de 30 cm de distancia.

La manera de saber si un bebé percibe la luz consiste en revisar sus reflejos pupilares, ya que la pupila se cerrará con la entrada de la luz. Si la luz es intensa, el bebé cerrará sus párpados como reflejo de defensa. Sin embargo, es muy difícil conocer la capacidad visual que va a tener a futuro.

Los ojos del recién nacido son hipermétropes, debido a que anatómicamente los ojos son más pequeños. Dicha hipermetropía consiste en que se ven bien los objetos lejanos pero se tiene dificultad para ver los objetos cercanos, los cuales se perciben borrosos. Esto va disminuyendo con el crecimiento hasta los 14 años, de hecho hacia los 5 ó 6 años de edad la mayoría de los niños alcanza la agudeza visual normal.

¿Cómo es el desarrollo?

  • La respuesta más frecuente en estímulos visuales es el interés del bebé por la cara de su madre. Hacia las dos semanas de edad el recién nacido muestra interés por objetos de mayor tamaño.
  • A las seis semanas el bebé es capaz de ver bien los objetos y a las personas en su línea de visión, además de sonreírles.
  • Entre las semanas 8 y 10, el bebé presenta seguimiento de los objetos en su campo visual.
  • A los tres meses, el bebé sigue el objeto móvil con los ojos.
  • A los seis meses, ya puede tomar un objeto a corta distancia al verlo.
  • A partir de los dieciocho meses en adelante, los papás podrán realizar pruebas sencillas como pedirle al bebé que alcance algún juguete pequeño a cierta distancia, observando que lo reconoce y lo toma; si no es así, se debe acudir de inmediato al oftalmólogo.
  • Entre los dos y tres años de edad se recomienda, ante cualquier sospecha, iniciar un examen anual para constatar la salud visual de los niños, en donde ya se aplicarán exámenes más específicos con cartillas de visión para niños y exámenes de refracción que nos podrán dar una idea exacta de su porcentaje de visión.
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