Gripes y resfríos
El Resfrío común es la forma más leve y frecuente de infección respiratoria viral. Los síntomas típicos son nariz congestionada, poco apetito, dolor de cabeza y cansancio. Otras molestias pueden ser dolor de garganta y tos leve. La fiebre es infrecuente y suele ser baja.

La Gripe es otra enfermedad distinta, producida por un virus distinto, y que, a diferencia del resfrío, produce fiebre, que suele ser alta y persistente, dolores musculares, mayor decaimiento, angina, tos catarral, y en ocasiones vómitos, diarrea y pérdida del apetito.
Evolución
- Los niños resfriados pueden concurrir a la escuela o guardería si se sienten bien, en cambio si tienen fiebre o están muy decaídos (gripe o influenza) es conveniente que hagan reposo.
- Los resfríos comunes suelen mejorar en 5 a 7 días, y desaparecer en 2 a 3 semanas; la tos catarral puede persistir mas tiempo, sin que esto signifique que contagie o que la evolución sea mala.
- Los bebés menores de 3 meses de edad en ocasiones tienen problemas para respirar a través de la nariz tapada, les cuesta alimentarse y dormir, lloran más que lo habitual y están irritables; en este caso deben ser vistos por el pediatra.
- Los resfríos pueden producir otitis media aguda. Los síntomas son: dolor de oído, malestar, fiebre (solo un tercio de las otitis) y vómitos. Si aparece pus en el conducto auditivo habitualmente se debe a la perforación de la membrana timpánica por la infección. El diagnóstico de otitis lo realiza el pediatra mediante otoscopia. No es útil para el diagnóstico (y además es cruel) apretar los oídos para ver si el niño llora.
- Los resfríos y otitis muchas veces se acompañan de conjuntivitis que aparece como hinchazón leve y enrojecimiento de los párpados, junto con secreción amarillenta. Consulte a su pediatra si esto ocurre.
- Los cuadros gripales con tos pueden complicarse con neumonía o bronco espasmo. Los niños deben ser examinados por el pediatra si tienen dificultad respiratoria, labios o uñas de color azulado, o tos tan intensa que provoque vómitos y/o rubicundez de la cara, al toser.
Qué ayuda a los niños con resfríos y gripe:
- Paracetamol (Termofrén, Tylenol, etc.): es el medicamento que se prefiere para aliviar el dolor del cuerpo o bajar la fiebre cuando ésta supera los 38ºC.
- Ibuprofeno (Ibupirac, Dolorsyn, etc.): es una alternativa válida como antifebril.
- Darle abundantes líquidos frescos.
- Insistir en que su niño descanse, al menos durante los primeros días.
- Los jarabes antitusivos pueden aliviar la tos seca, irritativa y no productiva. La tos que sirve para extraer el catarro del pecho (tos productiva) no debe ser tratada con antitusivos potentes. Pueden ser utilizados, salvo excepciones, después de los 2 años.
La Fiebre
Se llama fiebre a la elevación de la temperatura corporal por encima de los 38 grados centígrados, a cualquier edad. Se la debe tomar como una manifestación de un cuadro y no como una enfermedad en sí misma. El propósito de combatirla consiste en brindarle confort al niño sin olvidar que el mayor riesgo de la fiebre es intoxicar al niño con antitérmicos.
La vacuna antigripal
Es útil para prevenir la gripe propiamente dicha (o Influenza) pero no tiene ningún efecto preventivo sobre los resfríos y catarro de vías superiores.








En nuestros días, casi el 16% de los partos se realizan por cesárea. Sin embargo, pocos libros sobre la maternidad informan a las futuras madres sobre el “después” de ella. Si la cesárea se ha llevado a cabo con anestesia epidural (90% de casos), es cada vez más frecuente dejar el catéter durante 24 o 48 horas para mantener una ligera anestesia que permitirá a la madre recuperarse sin sufrir demasiados dolores. Pero una vez que las dosis de calmantes finalizan, es bueno saber qué hacer para que la cicatriz no tire demasiado.
El parto en su mayoría de casos es doloroso, pero como todo dolor depende de la percepción de cada persona, algunas sentirán más dolor que otras, por lo que la anestesia epidural es una forma de aliviar y hasta suprimir este dolor.








