Todo sobre el bebe

Este sitio web ha sido desarrollado con la finalidad de compartir consejos, para ayudarla a prepararse y determinar qué es lo mejor para usted, para su bebé y para su familia. Cuando te enteras que vas ha tener un hijo, comienza una nueva etapa en tu vida, deseas que nada le falte a tu hijo. es por ello que queremos acompañarte en esta etapa de tu vida, mostrándote consejos y novedades.

De Interes

Archive: Bebe

¿Cómo puedo saber si mi hijo ve bien?

Los bebés perciben la luz desde recién nacidos. El pediatra puede constatar, desde la primera exploración, la integridad anatómica de los ojos, los reflejos pupilares y si existe desviación o alguna lesión congénita en los ojos.

Aunque los neonatos mantienen sus ojos cerrados la mayor parte del tiempo, pueden reaccionar ante la luz y fijar puntos contrastados. Se calcula que la agudeza visual de un recién nacido permite fijar objetos a un máximo de 30 cm de distancia.

La manera de saber si un bebé percibe la luz consiste en revisar sus reflejos pupilares, ya que la pupila se cerrará con la entrada de la luz. Si la luz es intensa, el bebé cerrará sus párpados como reflejo de defensa. Sin embargo, es muy difícil conocer la capacidad visual que va a tener a futuro.

Los ojos del recién nacido son hipermétropes, debido a que anatómicamente los ojos son más pequeños. Dicha hipermetropía consiste en que se ven bien los objetos lejanos pero se tiene dificultad para ver los objetos cercanos, los cuales se perciben borrosos. Esto va disminuyendo con el crecimiento hasta los 14 años, de hecho hacia los 5 ó 6 años de edad la mayoría de los niños alcanza la agudeza visual normal.

¿Cómo es el desarrollo?

  • La respuesta más frecuente en estímulos visuales es el interés del bebé por la cara de su madre. Hacia las dos semanas de edad el recién nacido muestra interés por objetos de mayor tamaño.
  • A las seis semanas el bebé es capaz de ver bien los objetos y a las personas en su línea de visión, además de sonreírles.
  • Entre las semanas 8 y 10, el bebé presenta seguimiento de los objetos en su campo visual.
  • A los tres meses, el bebé sigue el objeto móvil con los ojos.
  • A los seis meses, ya puede tomar un objeto a corta distancia al verlo.
  • A partir de los dieciocho meses en adelante, los papás podrán realizar pruebas sencillas como pedirle al bebé que alcance algún juguete pequeño a cierta distancia, observando que lo reconoce y lo toma; si no es así, se debe acudir de inmediato al oftalmólogo.
  • Entre los dos y tres años de edad se recomienda, ante cualquier sospecha, iniciar un examen anual para constatar la salud visual de los niños, en donde ya se aplicarán exámenes más específicos con cartillas de visión para niños y exámenes de refracción que nos podrán dar una idea exacta de su porcentaje de visión.

¿Qué es recomendable papilla natural o comercial?

Sin duda, la papilla comercial tiene la gran ventaja de ser práctica para llevar a cualquier parte. Llevar una papilla hecha en casa a todas las salidas con el bebé, implicaría casi cargar con la hielera para que se conserve adecuadamente hasta su uso. En estos casos es preferible utilizar las papillas comerciales que están elaboradas con buenos ingredientes bajo los más estrictos controles de calidad.

Sin embargo, al estar en casa procura elaborar tú misma las papillas, pues así aseguras que no contienen sal, azúcar o algún conservador que a tempranas edades de la vida no son recomendables. Las papillas comerciales de frutas, verduras, o carne frecuentemente contienen sal, azúcar y/o almidones modificados que el bebé no necesita y que pudieran causarle daño.

Se ha comprobado que los bebés que ingieren grandes cantidades de azúcar durante los primeros meses, la siguen consumiendo a lo largo de toda su vida. Recuerda que el azúcar de mesa tiene poco valor nutritivo y es causante de obesidad y problemas dentales en niños. En realidad hay una predisposición natural del bebé a lo dulce puesto que el primer alimento que el recién nacido prueba, la leche materna, es dulce. Algunas papillas son naturalmente dulces como es el caso de las frutas que se pueden utilizar para endulzar las papillas de cereal del bebé.

La sal también es poco deseable en el primer año de vida. Las papilas gustativas del bebé son muy sensibles y lo mejor es ofrecerle alimentos sin sal para que empiece a degustar los sabores que naturalmente tienen los alimentos. Además, los riñones de los bebés todavía no son muy maduros y se les dificulta eliminar orina muy concentrada. Recuerda que la sal causa también problemas de hipertensión en adultos; el hábito de consumo de sal se crea desde pequeños.

Los almidones modificados utilizados en la elaboración de papillas comerciales se agregan para dar volumen y consistencia a los alimentos. Sería mejor que el bebé consumiera más del alimento que está siendo sustituido por el almidón. Por ejemplo, una papilla comercial de carne contiene almidón y es preferible que si la preparamos en casa y contiene solamente carne con verduras.

Las papillas comerciales son finalmente de menor densidad, esto quiere decir que cada gramo contiene mayor cantidad de agua que lo que tendrían las elaboradas en casa. Como la capacidad del estómago del bebé es pequeña debemos procurar dar papillas de mayor densidad sobre todo cuando la leche materna o fórmula ya no es su principal alimento.

“Dentro de tus posibilidades prepara las papillas para tu bebé en casa y despreocúpate cuando salgas y lleves papillas comerciales, si se consumen de vez en cuando no causan problema alguno”.

Decoración Unisex para el cuarto de tu bebé

No quieres saber el sexo de tu bebé, pues deseas que sea una sorpresa, pero de igual modo quieres decorar el cuarto de tu angelito con lindos y tiernos detalles y que se vea espectacular ya sea niño o niña.

Aquí te presento algunas opciones tiernas y súper novedosas para que decores el cuarto de tu bebé.

¿Cómo facilitar el lenguaje corporal del bebe?

Si pensamos que el bebé puede decirnos algo a través de sus movimientos, nos estaríamos contradiciendo por ejemplo, si lo sentáramos largos períodos en una silla, sin posibilidad de manifestarse.

El bebé, así semisentado, sólo podría expresarse a medias o bien manifestaría sus incomodidades y necesidades llorando y gritando. Pues es la expresividad motriz su forma de darse a conocer en el mundo y por esto debemos tener presente la importancia del movimiento a tan temprana edad.

Para facilitar entonces su lenguaje corporal se debe disponer de un espacio seguro y firme, porque de ser mullido se hunden sus talones y no logra un verdadero apoyo.

¿Qué debo hacer durante los primeros meses?

En los primeros meses podremos ubicar al bebé en la cuna sobre un colchón firme y a partir del 3ro. o 4to. mes sobre el piso, comenzando con la posición boca arriba (decúbito dorsal).

De esta forma tendrá la posibilidad expresarse mejor ya que podrá mover sus extremidades libremente y de esta forma comenzar un proceso de fortalecimiento y ejercitación necesario en esta etapa tan temprana de desarrollo.

Esta posición también estimulará su visión ya que podrá rotar su cabecita para ver todo el medio que lo rodea. De otra forma solo vería una sola porción del espacio circundante ya que no podrá mover su cabeza por sus propios medios y se perderá la capacidad de “explorar” su propio espacio.

¿Cuáles son los beneficios para el bebé?

Todo este fortalecimiento y ejercitación que se le facilita se manifestará en sus músculos y articulaciones, en el movimiento de ambas cinturas (escapular y pélvica) en la capacidad de adquisición, por la acción constante primero sobre su cuerpo y luego sobre los objetos de su entorno y también en la coordinación óculo manual.

Procesos para un correcto desarrollo postural autónomo.

Cuando hablamos de desarrollo postural autónomo nos referimos a la adquisición de cada una de las posturas a su tiempo y ritmo, evolucionando de decúbito dorsal a ventral, girando y luego rolando (darse vuelta), reptando, pasando a cuadrupedia (gatear), a posición de sentado y progresivamente arribando a la posición parado hasta acceder a la marcha.

Seis pasos para evitar los resfríos

Durante los primeros años de la vida los niños son más propensos a enfermedades virales que no suelen ocasionar ningún problema en el pequeño, resfríos y otras.

Esto ocurre debido a que su sistema inmunológico todavía no se ha terminado de desarrollar por completo.

Ojalá tuviéramos una receta mágica para que los primeros años de vida no sean un ir y venir de toses, mocos y demás.

La razón de esto es bien simple: a estas edades tocan todo, chupan todo y llenan todo de saliva.

Aunque no es posible evitar al cien por cien que esto suceda, sí podemos hacer algo:

1. No caigamos en el error de ponerles un exceso de ropa. Si los abrigamos demasiado, transpirarán y sufrirá más los cambios de temperatura.

2. Debemos cuidar su alimentación con una dieta nutritiva que contenga suficientes aportes energéticos para que crezcan fuertes. La fruta y los jugos caseros son ideales en cualquier época del año (no sólo en verano).

3. Cuando un chico está enfermo debe quedarse en casa; primero por él, para que se recupere en buenas condiciones, y después para evitar que contagie a sus compañeros en caso de ir a la guardería o nido.

4. Evita la proliferación de los gérmenes de la gripe y el resfrío lavando todos los elementos en contacto con niños (mamadera, plato, vaso, juguetes).

5. No se debe incurrir en medicar sin antes consultar con el médico. El pediatra es quien debe diagnosticar qué tiene y prescribir la medicación mas adecuada.

6. Si los papás trabajan, convendrá que tengan una ayuda, siempre dispuesta a cuidar a los niños cuando se enfermen. Garantizarás de esta manera el reposo tan necesario para un rápida recuperación.

Síntomas de resfrío:

  • Estornudos, secreción y obstrucción nasal.
  • Dolor al tragar.
  • Tos irritativa, luego catarral.
  • Aumento de la temperatura.
  • Inapetencia.

¿Cómo debo tomar la temperatura a mi bebe?

Lo más recomendable para tomarle la temperatura a un bebé es hacerlo por el recto o por la axila, pues estas zonas son las que te darán información más precisa. No es recomendable tomarle la temperatura oralmente a tu bebé porque se dificulta mantener el termómetro bajo su lengua. A continuación te indicamos los pasos que debes seguir para obtener información confiable sobre la temperatura de tu bebé:

Termómetro de Mercurio

Por la axila:

  • Sacude el termómetro para que el mercurio baje hasta el tope.
  • Asegúrate de que la axila esté seca y descubierta.
  • Coloca el termómetro debajo de la axila, baja el brazo del bebé y mantenlo ahí entre dos y tres minutos.
  • Retira el termómetro, mantenlo horizontalmente y lee la temperatura que marca la columna de mercurio.
  • Lava el termómetro con agua fría, sécalo y guárdalo en un lugar seguro lejos del alcance de los niños.
  • Medir la temperatura por la axila es la manera menos precisa, aunque puede servir para saber si hay fiebre.

Por el recto:

  • Sacúdelo para que la columna de mercurio baje a su tope.
  • Unta en la punta un poco de petrolato (Vaselina).
  • Coloca a tu bebé boca abajo, en una superficie firme o en tus piernas, y abre sus nalgas.
  • Introduce suavemente el termómetro en el ano hasta que el pequeño bulbo de la punta esté cubierto por la piel. Ten cuidado de no meterlo más de un centímetro y medio, porque lo puedes lastimar.
  • Mantén el termómetro ahí entre dos y tres minutos.
  • Retíralo cuidadosamente. Sostenlo horizontalmente y lee la temperatura que marca la columna de mercurio.
  • Lava el termómetro con agua fría y jabonosa o con alcohol. Enjuágalo, sécalo y guárdalo en un lugar seguro lejos del alcance de los niños.

Termómetro Digital

  • Jala suavemente la oreja hacia fuera para abrir el canal del oído.
  • Introduce el termómetro, aprieta el botón durante dos segundos y mantén el termómetro dentro del canal del oído por dos segundos más. Retira el termómetro y lee la temperatura.
  • Debido a que estos termómetros son menos veraces que los de mercurio, te recomiendo que consideres como la temperatura real a la lectura más alta que hayas obtenido.

¿Cuánto debo esperar para tener mi segundo bebe?

Al tener su primer bebé, muchas mamás se entusiasman con la idea de tener más hijos, pero les preocupa saber si médicamente existen reglas con respecto al tiempo que deben esperar entre uno y otro parto. Por sentido común pareciera que a una mamá sana nada le impide procrear un hijo y otro y otro. Sin embargo, desde una perspectiva obstétrica y de acuerdo con ciertos factores, sí debe espaciarse el intervalo entre los embarazos.

¿Cómo saberlo?

  • Al respecto, la primera pregunta que debes hacerte es la siguiente: ¿Ya restauraste tus reservas de hierro? Recuerda que el hierro es componente fundamental de la sangre, tanto tuya como del bebé. La respuesta nos dice que la plena restauración de este mineral requiere dos años.La segunda pregunta es: ¿Ya recuperaste el peso y las condiciones físicas que tuviste antes de tu embarazo anterior? En general, a las mujeres les toma dos años perder los cinco kilos extra que en promedio les quedan después del embarazo y la lactancia.
  • Ahora bien, desde la perspectiva familiar, también es necesario hacerse algunas preguntas, como si emocional y financieramente la familia se halla en disposición de recibir a otro hijo, o si han pensado en que el nuevo miembro de la familia demanda atención que puede interferir en las relaciones maritales.
  • Si ustedes son una pareja que decide tener dos bebés seguidos, entonces necesitan prepararse para la crianza de los dos, lo cual puede ser sumamente pesado. Más aún, suele suceder en estos casos que los padres “obligan” al bebé mayor a crecer más rápido, mientras que esta conducta no la siguen con el segundo bebé.
  • En cambio, si esperan el tiempo apropiado, al primer bebé podrán darle todas las atenciones que necesita, lo cual emocionalmente es muy bueno, tanto para él como para la familia.

La sonrisa de un bebé

La sonrisa del bebé en principio tiene el objetivo de intensificar la interacción entre los que lo rodean y el bebé para mantener la proximidad de ambos y desarrollar los lazos de apego. El acto de sonreír tiene un componente instintivo y otro aprendido.

Las primeras sonrisas son espontáneas y reflejas, ciertos estímulos provocan una sonrisa fugaz, incompleta y automática, es decir, no es una respuesta a otra persona e indica que el bebé se encuentra bien.

En la siguiente etapa de sonrisas sociales selectivas; el niño comienza a limitar los estímulos a los cuales sonríe. Hacia la cuarta semana de vida los estímulos que más producen una sonrisa con carácter social son los auditivos y el más eficaz la voz humana (especialmente la de mamá). Durante la quinta semana el rostro humano comienza a ser el motivo preferido para sonreír. Ya para esta época la sonrisa es completa y sostenida lo cual induce al adulto a responderle de forma cariñosa y juguetona.

Cuando los motivos a los cuales el bebé sonríe van siendo más discriminados, la sonrisa es social y selectiva. El bebé comienza a distinguir los motivos que les hace sonreír; en esta fase se observa que quien lo cuida suele provocarle más sonrisas que los extraños.

Por último aparecen las respuestas sociales diferenciadas y es la fase que perdura toda la vida. Aquí el niño sonríe abiertamente ante una figura familiar. Es más cauteloso con los extraños a los cuales rehuye o bien dirige una sonrisa con fines de sociabilidad (aprendido por norma social) pero manteniendo una distancia.

Es importante que estimules a tu bebé para que sonría. Háblale con diferentes tonos, hazle caricias, juega con él. Si tu bebé no sonríe después de la sexta y octava semana de vida es recomendable que se lo comuniques a su pediatra.

Estimulación para que tu hijo aprenda a caminar

Entre los once y doce meses se para con ayuda y entre los doce y catorce meses camina solito. Pero los bebés no son todos iguales. Hay quienes adquieren ciertas pautas antes o después o algunas como el gateo no la adquieren y caminan igual.

Los padres consultan al pediatra preocupados porque el bebé de catorce o quince meses aún no camina. En un niño que es perezoso para caminar, debemos observarlo mientras juega, si gatea, si se toma de la silla, si camina agarrado, si sentado apoya sus manos mostrando reacciones de defensa…

El bebé también debe aprender a vencer la fuerza de gravedad depende de la organización de todos los sentidos, principalmente del sistema del equilibrio. Este nos ayuda a conocer automáticamente la posición correcta de nuestro cuerpo y la relación que tiene éste con el resto de las cosas.

Las actividades como mecer, arrullar, dar vueltas, saltar, maromear, balancear son actividades muy estimulantes para el sistema del equilibrio y para mejorar la coordinación y el balance de los movimientos del cuerpo.

También en muchas ocasiones existen antecedentes familiares, si los padres o hermanos han sido muy lentos o rápidos cabe esperar que se reitere esta tendencia.

Puede estimularlo de la siguiente manera:

  • El apoyo moral es tan importante como el físico, anime al bebé a caminar (nunca lo obligue), aplauda y felicítelo cuando dé sus primeros pasos, un buen abrazo no tiene precio.
  • Aliente y estimule cualquier juego de acción, montarse en el columpio, bajar por la resbaladera; en un inicio tendrá que subir con él y poco a poco él mismo lo hará, todo juego de acción estimula el desarrollo motriz del niño.
  • Salir de paseo a la calle, ver otro ambiente distinto al hogar, sin importar si el día está asoleado o lluvioso, si van a un parque de diversiones o un centro comercial, son incentivos para interesarse por el mundo, los espacios grandes y amplios aparte de llamar mucho la atención del bebé, son “campos” libres que lo interesarán queriendo desplazarse por sí mismo gateando o caminando.
  • Usted puede favorecer esto poniéndolo de rodillas en una mesa pequeña y empujándolo hacia abajo y a los lados para que mejore el equilibrio, procure que la espalda esté recta para favorecer una postura erecta adecuada.
  • Se orienta hacía los primeros pasos del bebé.  Esto se concretará cuando tenga fuerza suficiente en sus piernas que le permitan sostener el peso de su cuerpo.
  • Párelo sobre una mesa baja, procure que los pies estén bien alineados, cuide que la espalda este recta.
  • Ayúdelo a dar pasos solo, esté atenta por si hay que socorrerlo.  Estimúlelo a trepar obstáculos pequeños.
  • El niño caminará fácilmente con los brazos extendidos al frente y apoyándose en una silla estable o una caja.

Desde el nacimiento hasta el segundo año de vida es normal que los niños presenten las piernas arqueadas. A esta edad no es esperable encontrar un arco interno del pie, es habitual la presencia de abundante tejido celular subcutáneo en su reemplazo, no se trata de un pie plano sino inmaduro.

La posibilidad caminar solo también representa la posibilidad de separarse de su mamá por unos metros. Es un logro importante!! Ahora puede elegir adónde ir, qué juguete tomar, dónde investigar. Adquiere más autonomía, pero esto también lo asusta.

Por momentos el bebé se puede volver más demandante durante el día, o por la noche despertarse más veces con temores. Esta situación es pasajera y a medida que el niño afiance la marcha y se sienta seguro sus demandas cederán.

El calzado para los niños que comienzan a deambular debe ser blando, que se adhiera adecuadamente al piso.

¿Cómo bañar al bebé de 0 a 4 meses?

La higiene del bebé es fundamental para que pueda gozar de bienestar y salud. El baño es un momento único, no sólo desde el punto de vista de la higiene sino también de relación y contacto con los padres.

Es imprescindible saber que los bebés necesitan un baño diario, ya que éste les ayuda a relajarse y, por supuesto, a estar limpios. Hay que convertir ese momento en el más especial del día. Es el momento en el que podemos jugar con nuestro bebé y él puede disfrutar más que nunca del contacto con los padres. Tampoco está de más observarlo desnudo y asegurarnos que todo va bien.

Aquí te damos algunas pautas para que este momento no tenga ninguna mala consecuencia y por el contrario cumpla su finalidad de relajación e higiene para el bebé.

1. Llena la bañera o tina con unos 15 centímetros de agua y antes de meter al bebé, comprueba que el agua esté a la temperatura del cuerpo (37º). Lo puedes hacer de varias formas: mediante un termómetro especial para baños o, si metes el codo o la parte interna de la muñeca, comprobando que no sientas ni frío ni calor.

2. Límpiale primero la cara con un algodón mojado en agua. Introdúcelo con cuidado en el agua sin sumergir la cabeza y sujetándole por la espalda con un brazo y el potito con la otra.

3. Échale agua sobre el cuerpo y enjabónalo dentro poco a poco, primero el cuerpecito y luego las piernas. Cuando lo saques del agua, sécalo bien con una toalla. Primero la cabeza dándole un suave masaje con la toalla y luego el cuerpo y las piernas.

No te preocupes… El cordón umbilical debe caer solo, sin ninguna ayuda, y luego de 24 a 48 horas de su caída se puede comenzar con el primer baño del bebé.

Si el cordón todavía no a cicatrizado no supone ningún problema. Y recuerda nunca dejar solo al bebé en el baño, ni siquiera con muy poca agua.

ad ad ad
-->