Estimulación para que tu hijo aprenda a caminar

Posted on 12. Jan, 2009 by in Bebe, Desarrollo, Madre

Entre los once y doce meses se para con ayuda y entre los doce y catorce meses camina solito. Pero los bebés no son todos iguales. Hay quienes adquieren ciertas pautas antes o después o algunas como el gateo no la adquieren y caminan igual.

Los padres consultan al pediatra preocupados porque el bebé de catorce o quince meses aún no camina. En un niño que es perezoso para caminar, debemos observarlo mientras juega, si gatea, si se toma de la silla, si camina agarrado, si sentado apoya sus manos mostrando reacciones de defensa…

El bebé también debe aprender a vencer la fuerza de gravedad depende de la organización de todos los sentidos, principalmente del sistema del equilibrio. Este nos ayuda a conocer automáticamente la posición correcta de nuestro cuerpo y la relación que tiene éste con el resto de las cosas.

Las actividades como mecer, arrullar, dar vueltas, saltar, maromear, balancear son actividades muy estimulantes para el sistema del equilibrio y para mejorar la coordinación y el balance de los movimientos del cuerpo.

También en muchas ocasiones existen antecedentes familiares, si los padres o hermanos han sido muy lentos o rápidos cabe esperar que se reitere esta tendencia.

Puede estimularlo de la siguiente manera:

  • El apoyo moral es tan importante como el físico, anime al bebé a caminar (nunca lo obligue), aplauda y felicítelo cuando dé sus primeros pasos, un buen abrazo no tiene precio.
  • Aliente y estimule cualquier juego de acción, montarse en el columpio, bajar por la resbaladera; en un inicio tendrá que subir con él y poco a poco él mismo lo hará, todo juego de acción estimula el desarrollo motriz del niño.
  • Salir de paseo a la calle, ver otro ambiente distinto al hogar, sin importar si el día está asoleado o lluvioso, si van a un parque de diversiones o un centro comercial, son incentivos para interesarse por el mundo, los espacios grandes y amplios aparte de llamar mucho la atención del bebé, son “campos” libres que lo interesarán queriendo desplazarse por sí mismo gateando o caminando.
  • Usted puede favorecer esto poniéndolo de rodillas en una mesa pequeña y empujándolo hacia abajo y a los lados para que mejore el equilibrio, procure que la espalda esté recta para favorecer una postura erecta adecuada.
  • Se orienta hacía los primeros pasos del bebé.  Esto se concretará cuando tenga fuerza suficiente en sus piernas que le permitan sostener el peso de su cuerpo.
  • Párelo sobre una mesa baja, procure que los pies estén bien alineados, cuide que la espalda este recta.
  • Ayúdelo a dar pasos solo, esté atenta por si hay que socorrerlo.  Estimúlelo a trepar obstáculos pequeños.
  • El niño caminará fácilmente con los brazos extendidos al frente y apoyándose en una silla estable o una caja.

Desde el nacimiento hasta el segundo año de vida es normal que los niños presenten las piernas arqueadas. A esta edad no es esperable encontrar un arco interno del pie, es habitual la presencia de abundante tejido celular subcutáneo en su reemplazo, no se trata de un pie plano sino inmaduro.

La posibilidad caminar solo también representa la posibilidad de separarse de su mamá por unos metros. Es un logro importante!! Ahora puede elegir adónde ir, qué juguete tomar, dónde investigar. Adquiere más autonomía, pero esto también lo asusta.

Por momentos el bebé se puede volver más demandante durante el día, o por la noche despertarse más veces con temores. Esta situación es pasajera y a medida que el niño afiance la marcha y se sienta seguro sus demandas cederán.

El calzado para los niños que comienzan a deambular debe ser blando, que se adhiera adecuadamente al piso.

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