¿Cómo es un recién nacido?
Un recién nacido trae tantas alegrías como preguntas. Junto con la felicidad que sienten los padres con el nacimiento de su hijo, a menudo surgen las preocupaciones sobre su salud y cómo cuidar de él adecuadamente. Afortunadamente, existen muchos profesionales del cuidado de la salud capacitados para guiarlo y enseñarle, como padre o como persona a cargo del niño, todo lo que necesita saber sobre el nuevo bebé.
El recién nacido necesita de muchos cuidados y está ávido de mimos como:
- Necesita que alguien lo quiera, alimente, lo tenga en brazos y juegue con él.
- Le gusta sentirse calientito y no tener mucho ruido alrededor.
- Le gusta que lo tengan bien cerquita y que lo traten con suavidad.
- Le agrada dormir mucho.
- Tiene hambre cada pocas horas.
- Se puede sentir muy molesto y llorar mucho.
- Normalmente su piel es rojiza, muy arrugada y puede ser escamosa.
- Tiene la cabeza grande y los brazos y piernas cortas.
- Mantiene los brazos y piernas doblados y los puños cerrados.
Los bebés son talentosos
Los recién nacidos pueden hacer muchas cosas. Aún en esta primera etapa los bebés aprenden qué pasa a su alrededor.
- Pueden ver en poco tiempo después de su nacimiento. Pueden ver mejor cuando los objetos están a 20 centímetros de su cara. Disfrutan mirar a los adultos. Los recién nacidos pueden ver objetos negros, blancos y de colores brillantes como el rojo y el amarillo.
- Pueden oír. Reaccionan a los sonidos parpadeando, llorando, despertándose o moviendo todo el cuerpo. Les gusta escuchar la voz humana y se mueven al ritmo del habla o del canto.
- Pueden saborear y olfatear también. Les gustan los objetos cálidos más que los fríos y pueden hasta reconocer el olor de su mamá.
- Nacen con reflejos. Los reflejos son conductas que los ayudan a sobrevivir y a aprender. Por ejemplo puedes hacer lo siguiente para observar los reflejos de tu Bebé:
- Toca la comisura de la boca de su bebé. Su bebé volteará la cabeza hacia el lado en busca del pezón.
- Pon un dedo, una tetina o un pezón en la boca del bebé y verás que succiona.
- Presiona la palma de su mano y observa cómo el bebé cierra la mano.
- Presiona en la almohadilla de la planta del pie del bebé y observa cómo flexionan los deditos de los pies.
- Si notas que tu bebé no tiene estos reflejos díselo a su médico.
- se acostumbran a lo que ocurre de costumbre. Aprenden a no despertarse con los sonidos frecuentes. Dejan de prestar atención a aquello que ocurre una y otra vez. Sin embargo, prestan atención a cosas nuevas.




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