Todo sobre el bebe

Este sitio web ha sido desarrollado con la finalidad de compartir consejos, para ayudarla a prepararse y determinar qué es lo mejor para usted, para su bebé y para su familia. Cuando te enteras que vas ha tener un hijo, comienza una nueva etapa en tu vida, deseas que nada le falte a tu hijo. es por ello que queremos acompañarte en esta etapa de tu vida, mostrándote consejos y novedades.

De Interes

Ser mamá después de los 40 ¿es saludable?

Hoy en día, ya sea porque no encontraron una pareja estable, por trabajo o simplemente por preferencia, las mujeres han optado por retrasar su maternidad y cada vez más mujeres se convierten en madres después de haber cumplido los 40 años.

Se dice que la edad ideal para quedar embarazada es entre los 25 y 33 años, luego, cada año que nos volvemos mayores, mayores son las complicaciones durante el embarazo. Eso podía ocurrir hace décadas donde la tecnología no estaba al alcance de todas las mujeres, pero ¿ahora también es riesgoso para la mamá y para el bebé?

Después de consultar a unos especialistas en el tema, nos hemos enterado que la principal complicación de tener hijos después de los 35 años es que existe una mayor posibilidad de que el niño padezca de alguna alteración cromosómica, siendo el Síndrome de Down el más frecuente.

Esto no significa que todos los niños nacidos de madres con más de 35 años vayan a tener esta enfermedad, pero si que las posibilidades se incrementan notablemente. Antes habían otras complicaciones, como la hipertensión o algunos problemas en la placenta, que son los problemas que ya tienen solución.

Con esto no estamos alentando a que las mujeres busquen su bebé después de los 40, pero si tienes 40 años y sientes que se dio todo para que que quedes embarazada, te recomendamos que antes de eso, realices una “consulta preconcepcional” donde se podrán evaluar todas las posibilidades y los riesgos de engendrar con esa edad. Luego de conocer esta información, la decisión es de la mujer.

En caso de estar embarazadas, los cuidados son los mismos que puede tenerlos una madre más joven. Debes realizarte el control prenatal y estar más atenta a los signos y síntomas durante el embarazo.

¿Cuándo debería ir mi hijo al Jardín de Infancia?

Año nuevo, vida nueva …..y ¡preguntas nuevas!: ¿cómo voy a organizarme este año?. ¿Todos los días a lo de la abuela mientras trabajo ? o ¿todo el día conmigo? o ¿quizás sea el momento de empezar a acercarme a esa institución o casita de colores en donde todo parece tan lindo pero me produce unas sensaciones muy raras: alegría, confianza, angustia, miedo y culpa: ¿es hora de comenzar a enviar a mi hijo al jardín?.
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Protegiendo a tu bebé del sol

Toma en cuenta estas recomendaciones para proteger a tu bebé del sol:

  • Los bebés menores de 6 meses deberán permanecer a la sombra, bajo un árbol o una sombrilla o en una carriola con toldo.
  • Viste a tu bebé con ropa ligera y cómoda que cubra todo su cuerpo (pantalones largos, camisa de manga larga y sombrero con alas que protejan sus orejas y cara).
  • Cuando emplees gorras revisa que la visera cubra la cara. También es recomendable utilizar anteojos infantiles para sol a fin de proteger sus ojos.
  • Selecciona ropa hecha de fibras naturales de tejido estrecho ya que protegen más que aquellas de tejido amplio. Verifica esta cualidad a contraluz y cuanto menos luz pase a través de la fibra, mejor. La ropa de algodón es ideal porque es fresca y protege.
  • Evita la exposición al sol de las 10:00 a las 16:00 horas, que es cuando la radiación es más intensa y recuerda que los rayos UV se reflejan en áreas tales como el concreto, el arena y la nieve por lo que deberás ser más cuidadoso en estos casos.
  • Aun en días nublados, emplea protección solar porque la mayoría de la radiación solar se infiltra por las nubes.

Compruebe si su bebé oye bien

Es importante que usted esté pendiente de la salud en su bebé, así él no este enfermo y no tenga ningún tipo de queja, es mejor que usted revise con frecuencia sus oídos, su lenguaje, su forma de prestar atención, que habilidades tiene, cuales no e informarle a su pediatra de confianza para así ir evaluando su salud y corregir a tiempo cualquier tipo de enfermedad que quizás después sea demasiado tarde.

Las principales causas de sordera infantil severa y profunda son las genéticas (al menos un 50%), seguidas de las adquiridas y las mal formativas.

¿Cómo detectarlo?

Como hemos visto, es muy importante valorar cualquier sospecha que tengamos acerca de que nuestro niño pueda padecer alguna alteración de la audición. Esta evaluación es más fácil en el adulto, basta con realizar una audiometría convencional en la mayoría de los casos.

Sin embargo, en el niño pequeño, al menos hasta los 3, 4, 5 años, este tipo de pruebas resultan poco fiables, o imposibles de aplicar. El bebé pequeño no puede colaborar conscientemente en el test, por su inmadurez y por no haber adquirido aún el lenguaje.

Sólo quedan algunas pruebas de audición que básicamente consisten en la emisión de estímulos sonoros y en el registro de las respuestas del niño ante esos estímulos (ya sean respuestas reflejas o condicionadas).

  • Recién nacido. Con un silbato, una campanilla, un tambor, etc. produce un ruido o sonido de corta duración y de intensidad fuerte, cerca del oído del niño. Debe producirse una respuesta refleja de sobresalto, (puede provocar el reflejo de Moro que consiste en una extensión de las extremidades acompañada de un arqueo de la espalda), así como un cambio en el estado inicial del niño: se despierta, deja de llorar, o deja de succionar.
  • Lactante. Con un juguete que produzca ruido o sonidos (un muñeco, un silbato, una trompeta, etc.), produciremos diferentes sonidos de cierta intensidad alternando los dos oídos del niño. El estímulo sonoro deberá provocar una reacción refleja de orientación hacia la fuente de sonido; y ciertos movimientos conscientes como buscarla con los ojos.
  • A partir de un año. A derecha e izquierda del niño se colocan dos muñecos que se mueven y emiten un sonido alternativamente. El niño debe girar la cabeza hacia un lado u otro para buscar el origen del sonido y ver el muñeco en movimiento.
  • A partir de los 3 años. Se pueden realizar audiometrías convencionales. Consulte con su pediatra de confianza.

En las exploraciones habituales que el pediatra realiza al niño sano, se incluyen algunas de estas pruebas. Pero se cree que es importante que los padres conozcan en alguna medida cómo se produce el desarrollo evolutivo del sentido de la audición, así como algunas pruebas sencillas que pueden realizarse en casa, para facilitar el diagnóstico precoz de este tipo de alteraciones.

¿Cómo es un recién nacido?

Un recién nacido trae tantas alegrías como preguntas. Junto con la felicidad que sienten los padres con el nacimiento de su hijo, a menudo surgen las preocupaciones sobre su salud y cómo cuidar de él adecuadamente. Afortunadamente, existen muchos profesionales del cuidado de la salud capacitados para guiarlo y enseñarle, como padre o como persona a cargo del niño, todo lo que necesita saber sobre el nuevo bebé.

El recién nacido necesita de muchos cuidados y está ávido de mimos como:

  • Necesita que alguien lo quiera, alimente, lo tenga en brazos y juegue con él.
  • Le gusta sentirse calientito y no  tener mucho ruido alrededor.
  • Le gusta que lo tengan bien cerquita  y que lo traten con suavidad.
  • Le agrada dormir mucho.
  • Tiene hambre cada pocas horas.
  • Se puede sentir muy molesto y llorar mucho.
  • Normalmente su piel es rojiza, muy arrugada y puede ser escamosa.
  • Tiene la cabeza grande y los brazos y piernas cortas.
  • Mantiene los brazos y piernas doblados y los puños cerrados.

Los bebés son talentosos

Los recién nacidos pueden hacer muchas cosas. Aún en esta primera etapa los bebés aprenden qué pasa a su alrededor.

  • Pueden ver en poco tiempo después de su nacimiento. Pueden ver mejor cuando los objetos están a 20 centímetros de su cara. Disfrutan mirar a los adultos. Los recién nacidos pueden ver objetos negros, blancos y de colores brillantes como el rojo y el amarillo.
  • Pueden oír. Reaccionan a los sonidos parpadeando, llorando, despertándose o moviendo todo el cuerpo. Les gusta escuchar la voz humana y se mueven al ritmo del habla o del canto.
  • Pueden saborear y olfatear también. Les gustan los objetos cálidos más que los fríos y pueden hasta reconocer el olor de su mamá.
  • Nacen con reflejos. Los reflejos son conductas que los ayudan a sobrevivir y a aprender. Por ejemplo puedes hacer lo siguiente para observar los reflejos de tu Bebé:
  1. Toca la comisura de la boca de su bebé. Su bebé volteará la cabeza hacia el lado en busca del pezón.
  2. Pon un dedo, una tetina o un pezón en la boca del bebé y verás que succiona.
  3. Presiona la palma de su mano y observa cómo el bebé cierra la mano.
  4. Presiona en la almohadilla de la planta del pie del bebé y observa cómo flexionan los deditos de los pies.
  5. Si notas que tu bebé no tiene estos reflejos díselo a su médico.
  6. se acostumbran a lo que ocurre de costumbre. Aprenden a no despertarse con los sonidos frecuentes. Dejan de prestar atención a aquello que ocurre una y otra vez. Sin embargo, prestan atención a cosas nuevas.

¿Cómo es el sueño del bebe desde la concepción hasta los 3 años?

Conforme el niño va creciendo, la forma en que duerme varía enormemente. A la forma en que duerme se le llama patrón del sueño. Debido a que ese patrón de sueño cambia durante el crecimiento, existe cierta confusión entre los padres y la familia sobre lo que debe considerarse como normal o anormal.

A partir de la gestación y hasta los tres primeros meses de edad, se presentan los cambios más drásticos. Antes de las 24 semanas de gestación, el feto muestra un patrón de inmadurez específico. A las 32 semanas de gestación, el patrón del sueño cambia y se vuelve más inestable. En ese período se aprecian movimientos rápidos en los ojos, movimientos del cuerpo y la respiración es irregular. Se combina con períodos “quietos” en donde no hay movimientos importantes.

A partir de las 38 semanas de vida, se pueden ordenar esos períodos en categorías: estadio de alerta (cuando se está despierto y que equivale a la vigilia), sueño no activo (sueño profundo y relajado) y sueño activo (movimientos oculares rápidos). Pero también existen períodos de sueño que no pueden clasificarse en alguna de las categorías anteriores o que son de transición, es decir, que es el paso de una a otra de las categorías.

La proporción de sueño en las diferentes etapas de la infancia es variable. A partir de las 30 semanas de gestación el sueño activo ocupa un 80% del tiempo total de sueño, éste disminuye después del nacimiento a un 50%, a partir de donde se aminora gradualmente hasta alcanzar, a los 2 años de edad, una proporción de alrededor del 23% y permanece así hasta la vejez.

Otro aspecto importante es que en el recién nacido se presenta una transición “invertida” en donde el sueño activo se presenta después de estar despierto (vigilia), al contrario de lo que ocurre a partir de los 3 meses de edad y durante el resto de la vida.

En los recién nacidos, se observa el chupeteo y los movimientos corporales, además de otras variables fisiológicas, que se tienen en cuenta para evaluar la cantidad y calidad del sueño. En el diagnóstico y evaluación el electroencefalograma es de gran ayuda, pues permite definir cuáles son las formas de sueño del niño y evaluar el grado de maduración cerebral.

¿Cómo cuidar el cabello del bebé?

La piel de los niños en sus primeros meses de vida es delicada y suave. El cuidado apropiado en el pelo es fundamental para determinar la salud y textura del cabello en un futuro. Aprenda cómo hacerlo y convierta este momento en una experiencia agradable para su hijo.

El pelo del bebé
Los especialistas determinan que lo niños desarrollan los folículos del pelo durante el sexto mes dentro del útero. De hecho, muchas mamás pueden apreciar durante la ecografía el crecimiento del cabello de sus hijos.

Al nacer, la cabeza del bebé está cubierta por una especie de pelusa que se va cayendo para ser reemplazada por un pelo definitivo, con mayor textura y más fuerte; por lo tanto, no es necesario cortárselo en los primeros meses.

Pedro Duarte, pediatra infantil, sostiene que “el pelo abundante o escaso es una cuestión que viene grabada genéticamente”, y afirma que “el número de pelos que usted tiene es el número que pelos que siempre va a tener”. Por lo tanto, una medida muy frecuente es afeitar la cabeza del pequeño para que salga más pelo.

Sin embargo, el doctor Duarte añade: “Pueda que le salga más grueso, pero lo puede rapar 40 veces y no le va a salir ni un pelo más”. Muchos expertos en el cuidado capilar, por su parte, afirman que no hay evidencia de que el cabello crezca con mayor volumen, sino que crece más rápido.

Cada bebé es diferente y esa es la razón por la cual unos nacen con mucho pelo, otros con poco y algunos casi calvos. Los niños de pelo oscuro por lo general tienen una cabellera abundante, mientras los rubios tienen menos y más delgado.

Sea cual sea el caso de su hijo, es importante que durante el primer año de vida le mantenga la cabeza limpia para estimular de manera saludable el crecimiento de cabello.

A la hora del baño
Establecer un buen hábito del baño desde temprana edad es clave para que el niño disfrute este momento, en cambio de que llore cada vez que se le mencione el tema. No importa si el bebé tiene poco o mucho pelo, durante el día acumula sudor y se hace necesario establecer un ritmo de higiene que incluye champú suave, especial para bebés, que evite la irritación en los ojos.

Cuando se trata de un recién nacido, expertos del Children’s Hospital, de California, recomiendan utilizar un poquito de champú y frotarlo suave en la cabeza del bebé, luego enjuagarle el cabello bajo el grifo a poca presión y agua tibia, evitando siempre que le caiga en la cara.

En algunos casos, los bebés lloran y protestan a la hora del baño; para distraerlo, háblele, cántele y masajee delicadamente su cabeza para que sienta que lo está consintiendo. Cuando el niño esté más grandecito y continué renuente a la lavada del pelo, convierta el momento en un divertido juego en el que le enseña al niño la textura de la espuma producida por el champú.

La llamada Costra Láctea
El cuero cabelludo de algunos bebés recién nacidos puede presentar una leve descamación, muy parecida a la caspa, debido a la grasa misma de la piel. El termino ‘costra láctea’ no tiene nada que ver con la alimentación del bebé, se le conoce de esta manera porque sólo se presenta en niños lactantes que todavía son influenciados por las hormonas transmitidas de la madre a través de la placenta, aumentando la producción de grasa en la piel de la cabeza.

  • Es algo normal, pero molesto, y muchas veces puede producir piquiña. Para evitarlo y mantener la piel del bebé bonita en esa área donde se acumula la grasa y el sudor, es aconsejable tener en cuenta los siguientes pasos: Cepillar suavemente la superficie después del baño, utilizando un cepillo especial para bebé, con cerdas delicadas.
  • Si la costra es muy dura, evite peinar al bebé con la intención de quitársela, puede provocar una irritación.
  • Hacer masajes aplicando aceite de almendras o vaselina durante algunos minutos y limpiar luego con una toalla delicada de algodón.
  • Posteriormente, lavar con cuidado la cabeza del bebé utilizando un champú o jabón especial para él, que no le produzca alergia.

Su Primer corte
Encuentre el momento ideal para cortar el pelo del niño; después del baño, por ejemplo, el bebé está más relajado.

Se pueden emparejar algunos mechones que estén largos y el flequillo para que no entre en sus ojos. Si lo prefiere, rápelo totalmente, pero esto no implica que le salga el pelo diferente. Sin embargo, es recomendable hacerlo cuando el niño presenta alguna dermatitis o alergia.

En caso de que haya decidido rapar al pequeño, procure evitarle pérdidas de calor corporal; por lo tanto, cómprele un gorrito que lo proteja del frío.

Para tener en cuenta

  • A la hora de escoger el champú, debe fijarse en que el producto sea especial para bebés, que no contenga sulfatos para evitar la irritación en los ojos del niño, en caso de que la espuma entre en sus ojos.
  • Si el niño tiene pelo abundante, es recomendable desenredarlo suavemente antes de lavarlo con champú; de esta manera, impedirá que aparezcan los molestos enredos y será más fácil peinarlo luego del baño.
  • Se debe tener especial cuidado con no presionar la fontanela del bebé.

Vía: abcdelbebe

Salud del bebé: Vacunación

¿Qué son las vacunas?
Las vacunas protegen al bebé de adquirir enfermedades que pueden resultar muy perjudiciales y a veces fatales. Conocer la lista de vacunas como recordar el momento de aplicarlas es muy importante y no en vano lo podrás ver todos los días en el envase de la leche cada vez que te sirvas un vaso.
Las vacunas están hechas a base de virus o bacterias atenuadas o muertas o por toxoides (toxinas que segregan los microbios), también atenuados. Estas sustancias son manipuladas para que no sean capaces de producir enfermedades, pero para que sí sirvan en nuestro cuerpo y que de esta forma nuestro sistema inmunológico pueda reconocer y neutralizar el ataque de los diferentes agentes infecciosos.
La vacunas también pueden estar hechas en base de virus o bacterias “sintéticas”, microorganismos artificiales que se desempeñan igual que los biológicos.

¿Cuáles son y cuándo deben aplicarse?
El calendario de vacunación puede variar de país en país pero en líneas generales las vacunas que se aplican son las mismas y a la misma edad. Los datos a continuación corresponden al Calendario Argentino de Vacunación y la Sociedad Argentina de Pediatría.

  • BCG (Antituberculosa).- Se aplica la primera dosis durante el 1er. mes de vida, un resfuerzo a los 6 años y un segundo resfuerzo a los 16 años. Protege contra la tuberculosis.
  • Anti hepatitis B.- Se aplica la primera dosis durante el 1er. mes de vida, la segunda dosis al 2do. mes, la tercera dosis en el 6to. mes. Protege contra la hepatitis B.
  • Sabin oral (Antipoliomielítica).- Se aplica la primera dosis al 2do. mes, la segunda dosis al 4to. mes y la tercera dosis al 6to. mes. Luego se aplica un primer refuerzo a los 18 meses y un segundo refuerzo a los 6 años. Protege contra la poliomielitis.
  • Cuádruple (DTP + Hib).- Se aplica la primera dosis al 2do. mes de vida, la segunda dosis al 4to. mes y la tercera dosis al 6to. mes de vida. Luego se aplica un refuerzo a los 18 meses. Protege contra la difteria, tétanos, pertusis (tos convulsa o coqueluche) y Haemophilus influenzae tipo B que provoca la meningitis bacteriana y neumonías severas.
  • Triple viral (SRP).- Se aplica la primera dosis a los 12 meses de vida, un refuerzo a los 6 años y a los 11 o 12 años. Protege contra el sarampión, rubéola y parotiditis (paperas).
  • Triple bacteriana (DTP).- Se aplica un refuerzo a los 6 años ya que las primeras dosis fueron dadas cuando se aplicó la vacuna cuádruple (DTP + Hib). Protege contra la difteria, tétanos, pertusis (tos convulsa o coqueluche).
  • Doble adultos (DTa).- Se aplica un refuerzo a los 16 años y cada 10 años de vida. Protege contra la difteria y tétanos.
  • Anti hepatitis A.- Se aplica la primera dosis a los 12 meses de vida y la segunda dosis a los 18 meses. En los casos de niños que no concurran a guarderías o jardines maternales, puede posponerse la vacunación hasta el inicio del jardín de infantes o del ingreso a la escuela primaria. Protege contra la Hepatitis A.
  • Doble viral (SR).- Se debe aplicar una dosis a mujeres en edad fértil durante el postparto o el postaborto inmediato. El objetivo es la prevención de rubéola y el control acelerado de la rubéola congénita.
  • Antisarampionosa.- En caso de epidemias de sarampión debe aplicarse una dosis a partir de los 6 meses de edad, independientemente de la triple viral.
  • Antitetánica.- Se deben aplicar dos dosis a mujeres embarazadas a partir del 5to. mes de embarazo, con un intervalo de 30 días y un refuerzo al año, continuando con dosis cada 10 años. Protege contra el tétanos.

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La Miopía Infantil

La miopia, el astigmatismo y la hipermetropia son los problemas oculares más comunes en los niños.

Según los especialistas, problemas oculares como la miopia, la hipermetropia, el estrabismo, u otros, afectan a más del 20% de los niños en edad escolar. Eso puede ser consecuencia del gran esfuerzo intelectual a que se ven sometidos los pequeños desde las edades más tempranas. La televisión, el ordenador, etc, son aparatos que exigen mucho del sistema visual del niño llegando a impidir, en algunos casos, su adecuado desarrollo.

Miopía: Los niños que sufren miopía se caracterizan por no ver correctamente los objetos que se encuentran lejos. Los niños suelen apretar los ojos para enfocar mejor. Aquellos que no usan gafas, normalmente, son más tímidos y despistados y prefieren actividades como la lectura, pintura o manualidades.

Hipermetropía: Es justo lo contrario de la miopía. Los afectados de hipermetropía tienen una percepción borrosa de los objetos cercanos. Es habitual que los niños, al forzar la vista, presenten dolor de ojos o cabeza, lagrimeo, y pestañeo frecuente. Generalmente, prefieren jugar al aire libre.

Astigmatismo: Una persona con astigmatismo percibe una visión deformada de las cosas, tanto de lejos como de cerca. Suele estar asociado a la miopía o a la hipermetropía presentando síntomas de ambas patologías.

Ambliopía u ojo vago: afecta a cuatro de cada cien niños en España. Consiste en la pérdida parcial de la visión en uno o en los dos ojos de un niño que no puede ser corregida con lentes. Puede corregirse cuando se detecta y se trata antes de los 7 años. Si no se procede antes de esa edad puede conllevar una gran pérdida de visión del ojo afectado, dado que éste no se desarrolla adecuadamente y, poco a poco, va dejando de trabajar, de estimularse, con lo que acaba perdiendo capacidad de visión. Esta patología ocular se presenta en la edad infantil, por lo que su detección precoz es fundamental para un tratamiento adecuado.

Estrabismo: El estrabismo es una pérdida de paralelismo de los ojos en donde cada uno de ellos mira en dirección diferente. Este defecto ocular supone un problema grave del sistema visual que debe ser evaluado inmediatamente por un especialista.

Los estudios señalan que aproximadamente un veinte por ciento de los niños necesitan de alguna corrección visual.

A la más mínima duda sobre si tu hijo tiene problemas de visión, consulte a un especialista. El estar atento a cualquier señal podrá ahorrarle problemas en el presente y en el futuro. Los especialistas recomiendan que el niño pase por una exploración ocular con alguna frecuencia. Lo ideal sería a cada dos o tres años, a partir de los 3 años de edad. Aunque el niño no se queje o presente señales de perturbaciones en su visión, la visita al médico es la mejor forma de prevenir posibles problemas mayores. Cuanto más temprano sea detectado el problema, más fácil será corregirlo. Los estudios señalan que aproximadamente un veinte por ciento de los niños necesitan de alguna corrección visual. Tu hijo puede ser uno de ellos. Por lo tanto más vale conocer algunos consejos que podrán ayudarte en este sentido.

Examen según la edad

La Academia Americana de Oftalmología (American Academy of Ophthalmology) afirma que la detección y el tratamiento tempranos de muchas enfermedades que ponen en peligro la vista pueden curar o disminuir la progresión de la pérdida de la vista. Tratándose de niños, la prevención es necesaria y debe ser realizada a través de los exámenes de rutina del ojo, para analizar la vista, y así evitar posibles traumatismos. Cuando nacen, los bebés ya son examinados en este sentido. Es aconsejable que los niños hagan su primer examen completo de los ojos a los tres años de edad. Un examen más profundo solo se hace antes de esta edad cuando existe alguna condición específica o antecedentes familiares de problemas de la vista. A partir de los cinco años de edad, es recomendable que haga exámenes para analizar la vista, una vez al año.

Los síntomas

El sentarse muy cerca de la televisión, quejarse constantemente de dolor de cabeza y de ojos cansados, escribir cada vez más con la cara coladita al papel, sentir dificultad de leer a distancia, comprimir los ojos para ver algo que está alejado, perder el interés por la lectura y los estudios, tener dificultad para correr y parecer torpe en los movimientos, y presentar excesivo lagrimeo y escozor en los ojos, son algunas señales con las que puedes identificar si existen problemas o no con los ojitos de tu niño o niña.

Además de estos síntomas relacionados a la conducta del niño, existen otros directamente relacionados a la apariencia como:

- cuando los ojos del bebé tiemblan o se desvian sin motivo alguno

- cuando los ojos no siguen la cara ni la voz de los padres

- cuando las pupilas de los ojos son demasiado grandes o pequeñas

- cuando las pupilas de los ojos no son escuras y sí opacas, como se tuviesen un filtro nublado

- cuando los ojos no se presentan alineados, y sí cruzados o volcados hacia fuera.

Visita al oculista

La primera visita al medico oftalmólogo debe ser realizada tan pronto sienta que es necesario. Listamos algunos motivos por los cuales debes llevar a tu hijo al oculista:

- cuando tu hijo parece que no ve bien. Emplea mucho esfuerzo para leer, para moverse, etc.

- cuando sospeche que la posición de los ojos de tu hijo no es correcta. Presenta desvios y sospechas de estrabismo.

- cuando existen antecedentes de alteraciones en la visión dentro de la familia.

- cuando tengan de 2 a 6 años para realizar una revisión completa, aunque no detecte nada anormal.

Es necesario conocer el desarrollo visual de cada niño, según la edad que tenga .

No hay duda de que la prevención es la mejor medida. Para eso, tanto los padres como los educadores deben estar con sus ?antenitas? puestas que les permitan observar y evaluar la visión de los niños. Es necesario conocer el desarrollo visual de cada niño, según la edad que tenga. Así se podrá detectar adecuadamente y a tiempo, cualquier problema.

En el primer año de vida

En este periodo de su vida, el bebé se interesa por los objetos de mucho contraste. Los de colores fuertes son los que le llaman más la atención. Y cosas que estén a mucha distancia no le atraen. Por esta razón es aconsejable que estimule la visión de tu hijo con:

- muñecos, mobiles, materiales, y juguetes de mucho contraste.

- combinaciones como el blanco y rojo o amarillo y marron.

- buena iluminación en su habitación.

- cambios de posición de su cuna para que el bebé note diferentes panoramas.

- habla con el bebé cuando entre en su habitación. Y que las visitas o familiares hagan lo mismo cuando se acerquen al bebé.

- posiciónate delante del bebé y una vez que sientas que él nota tu presencia, mueva tu cabeza para que el bebé acompañe tu cara con los ojos. Eso le dará más habilidad visual.

- mueva suavemente a una linterna para que el bebé siga su luz. O bien use una cajita de luz para proyectar luces diferentes en la cuna.

- cuando el bebé ya se siente, experimenta poner un pequeño espejo colgado en las laterales de la cuna. Seguro que le llamará la atención.

De uno a dos años

A esta edad empiezan la exploración de otros objetos que estén un poco más lejos. Es lo que va a estimular a tu bebé a gatear, caminar y correr. Bien como a coordinar ojo-mano. Lo que el bebé ve lo podrá tocar. Ya articulará juguetes, y se dará cuenta de las formas y del tamaño de los objetos. En este caso, estimula la visión de tu hijo:

- con juguetes de montar, de dados, de encajar y apretar, y que exijan una respuesta.

- poniendo objetos fuera de su alcance para que el bebé se esfuerze por cogerlo. Permita que él explore su alrededor, moviéndose libremente. Y a medida que va tocando los objetos, dígale el nombre respectivo. Eso le hará conciliar su visión con el lenguaje.

- Usando objetos de mucho contraste, con brillos, y con luz.

- jugando con pelotas para que el niño pueda observar el movimiento de ir y venir del balón y que le apetezca empujarla.

- utilizando juegos de cartas para que el bebé intente ponerlas en orden.

De tres a cinco años

Las habilidades de escritura y lectura son normalmente desarrolladas a partir de los 4 años. A esta edad el desarrollo visual es creciente. El niño usará su visión para leer y escribir, siguiendo visualmente de izquierda a derecha. Para ayudarle a que desarrolle aún más su visión es necesario que:

- le enseñe a seguir lineas en una pizarra o papel de arriba para abajo, de la izquierda a derecha, y en diagonal.

- estimula la relación conocimento y visión jugando con letras y números magnéticos

- amplía la memoria de tu niño jugando con él al juego de la memoria, o al juego de montar palabras y números.

- enséñale a mover sus ojos de izquierda a derecha para leer, poniendo el dedo del niño en cada palabra que leas.

- estimula a que el niño relacione objetos con sus nombres respectivos

- desarrolla la asociación de fotos con el objeto real

- ayúdale a coordinar ojo-mano y ojo-pie, jugando a la pelota, al globo, o con una raqueta.

- juega con él con un rompecabeza, cubos, puzzles, dominós, y blocos.

De cinco a ocho años
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El primer diente del bebé: Cuidados y prevención

Con la erupción del primer diente de leche, debe comenzar el cuidado bucal, para que el niño tenga una dentadura sana. Desde el momento en que hace aparición el primer diente del niño, la madre con un trozo de gasa enrollado en el dedo índice, debe limpiárselo después de la ingestión del tetero o de cualquier alimento, y a la vez limpiarle la lengua. Todo esto con el objeto de crear un buen hábito y proteger los dientes desde el mismo momento en que hacen su erupción. Esta conducta a seguir por parte de las madres, es lo que se denomina el punto de partida de la prevención en odontología.

La cronología de la erupción dentaria ( la llamada de “leche”) es la siguiente: desde los 5 a los 7 meses, salen los incisivos medio inferiores. A los 8 aparecen los incisivos medios superiores. A los 14 meses los incisivos laterales inferiores. De 14 a 18 meses los primeros molares. Es a los 20 meses cuando hacen erupción los caninos y a los 30 los segundos molares, completándose así, la llamada dentadura temporal o la de “leche”.

La misma esta constituida por 20 dientes hasta que el niño cumple los 6 años, pues será a esa edad, cuando hace su aparición el primer molar permanente, razón por la cual se le llama también el molar de los 6 años. Tendrá características diferentes a los de leche, entre otras cosas, porque es mayor, más voluminoso que los temporales y no se muda. Es de igual forma, de gran importancia para el desarrollo de los maxilares y para el perfecto enfilado de los dientes definitivos.

Con la salida de estos dientes de leche, se puede presentar algunos trastornos en el niño, tales como babeo intenso, picazón de las encías, lo que hace que el pequeño se lleve a la boca toda clase de objetos. Es por esta razón que todos los juguetes deben permanecer bien limpios.

El niño con la aparición de este primer diente, se muestra irritable, inquieto, pero por favor no culpe a la salida de los dientes, de las diarreas, la fiebre o el vómito. Cuando se presenta estos síntomas de inmediato deben llamar al medico. No se debe esperar mucho tiempo, porque puede ser tarde. No olvide, que los niños se deshidratan rápidamente, ya que pueden ser una infección causada por algún objeto contaminado que se llevo a la boca y puede ser el comienzo de la terrible gastroenteritis.

Cuidados Bucales

Quizá sea una costumbre heredada, el cepillarse los dientes al pararse de la cama para luego desayunar y quedarse con la boca llena de restos de alimentos, que son abono para los gérmenes productores de caries.

Lo aconsejable es que cuando el niño se levante haga una lavada antiséptica de boca y garganta por espacio de dos minutos. El cepillado debe hacerse después de comer, así sea pan y café, porque de esta manera la boca estará libre de residuos de alimentos y dispondrá de un mejor aliento.

Después del almuerzo, si no hay tiempo, puede hacerse un lavado enérgico que arrastre esas partículas que quedan después de comer. Pero una vez terminada la cena, la higiene debe ser hecha con mayor esmero, usando la ayuda del hilo dental.

Para que la higiene sea efectiva y con fines preventivos, es necesario en primer lugar que el cepillado sea correcto y oportuno. Tanto por las caras de los dientes que miran hacia las mejillas y parte interior de los labios, como por las caras que miran hacia el paladar y la lengua.

Para este fin, es necesario usar un cepillo corto, de cerdas suaves y parejas. La crema dental que más agrade y no olvidar ante todo los chequeos periódicos con el odontólogo, por lo menos una vez al año.

El Niño y El Odontólogo

Para llevar al niño al dentista, los padres no deben esperar que manifieste dolor. Esta relación odontólogo-niño debe empezar en buenas condiciones, para no inculcar en su mente los temores que puedan tener sobre este profesional.

No es conveniente que los padres les inspiren miedo al niño, porque es contraproducente, así como también deben evitar comentarios sobre experiencias desagradables en las consultas medicas y odontolígicas. Hable con toda normalidad, nunca haga un drama, ni le cuente a su hijo las situaciones desagradables que le han ocurrido en su visita al dentista.

Nunca lo amenace con llevarlo como castigo al dentista, por el contrario, trate que se sienta seguro y contento de ir a visitar a su mejor amigo. Cuando se encuentre en el consultorio, déjelo tranquilo, que se desenvuelva solo, que conteste las preguntas y solo intervenga cuando se le pidan.

No se inquiete si el niño llora estando en la consulta, recuerde que es una reacción normal antes de lograr confianza. Nunca engañe al niño diciéndole lo que le van o no a hacer. No lo averguence, o ridiculice en presencia de otras personas o compañeros de su misma edad, por su comportamiento en la consulta.

Pero ante de todo no debe olvidar que de la buena salud bucal, depende muchas veces el buen estado físico y mental de nuestros hijos, porque los problemas de la boca son también de salud y deben ser tratados como tales. Una boca descuidada, representa un serio peligro para la salud y hasta para la vida del niño.

“Cualquier duda que Ud tenga mamá no dude en dejarnos un mensaje y le ayudaremos con su problema que tenga, pero si la situación con su pequeño es muy grave no dude en consultar con su pediatra”

Vía: Embarazada

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